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¿Y
ahora qué? Esa era la pregunta que muchos se hacían
por entonces en aquella primavera de 2004. Algunos pensaron en la inevitable
disolución. Parecía que los comentarios acerca de la imposibilidad
de supervivencia de una banda compuesta de ex miembros de bandas ilustres
empezaban a verse justificados. Una vez más parecía que
estábamos ante la típica historia de "mucho ruido
y pocas nueces"... Pero no, o al menos no fue eso lo que dijo oficialmente
Cuatro Gatos. En varios comunicados se advirtió que no
sólo CG seguía adelante sino que en ningún
momento se había planteado la posibilidad de abandonar, sobre
todo con una fecha de grabación para un segundo trabajo a la
vista. La propia compañía, Avispa, ratificó
formalmente la decisión de la banda al mantener las fechas previstas
para la grabación de su segundo álbum: primeros de septiembre.
Cuatro Gatos seguía adelante.
¿Pero
cómo? La perspectiva de interminables pruebas no parecía
oportuna dada la proximidad del nuevo disco. Los muchachos estaban inmersos
en el desarrollo de nuevas canciones y no querían posponer en
exceso la producción del nuevo trabajo. Hacía falta un
cantante ya. Mientras tanto, algunos foros insistían en la disolución
de la banda, lo que dio lugar a un divertido comentario en la sección
de noticias de la página oficial del grupo, en el que se hacía
referencia a la increíble noticia de que al parecer Cuatro
Gatos ¡no se quería separar!, con una irónica
declaración del propio Niño en la que advertía
que si aquello era cierto "¿de quién era el disco
que estaba preparando ahora?". En cualquier caso, CG seguía
sin cantante y el tiempo se echaba encima.
Comenzaron
las pruebas en los estudios M-20 de Avispa, e incluso
en el local de la banda, y según cuentan fuentes fidedignas la
respuesta al llamamiento del grupo buscando cantante tuvo una respuesta
masiva: decenas de miles de candidatos, quizá algunos menos,
se aprestaron a realizar la prueba por el cotizadísimo puesto
de cantante. En cualquier caso, dedicaron mucho tiempo probando cantantes
de todas las tallas, y no nos referimos a la estatura, con la grata
sorpresa del gran nivel exhibido por un gran número de candidatos,
entre los que actualmente se encuentran amigos de la banda, conocidos
algunos de ellos, precisamente, en aquellas circunstancias. Finalmente,
había ya al menos cuatro nombres disponibles que la banda podía
sopesar sabiendo que se trataba de cantantes de una gran valía.
Miembros del grupo insisten en que la no elección de algunos
de los candidatos se debió no a la falta de calidad sino a que
no reunían los requisitos exactos que la banda buscaba para CG,
pero que aquello no significaba de ningún modo que no fueran
excelentes cantantes.
Mientras
todo andaba por aquel estado de cosas, he aquí que un individuo
recién llegado a España, procedente de Montevideo (Uruguay)
se encontraba en Internet con el anuncio de CG. A pesar de no
conocer al grupo, el gracejo con que estaba redactado el anuncio (hacía
referencia a la posibilidad de conseguir dinero, éxito, plenitud
sexual y satisfacciones sin límite
entrando en la banda) motivó al susodicho recién llegado
lo suficiente como para acercarse a una futura cerrada gran tienda de
discos del centro de Madrid para hacerse con una copia de La Caja
de Música. No se sabe exactamente qué vio en el
disco pero el caso es que se decidió a llamar y concertar con
el grupo una cita para probar como cantante. Su gran interés
y cierta desfachatez en las formas hicieron más interesante su
prueba. Como comentó algún miembro de la banda "un
tipo que te dice que lo pruebes a él porque cree ser el nuevo
cantante de Cuatro Gatos o es un loco zumbado o efectivamente tiene
las pelotas en su sitio".
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| Alex.
"Y con él llegó el escándalo..." |
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Efectivamente,
deciden darle una oportunidad a pesar de que prácticamente habían
cerrado el cupo de pruebas. Quedan citados en el local junto con los
tres últimos aspirantes que quedaban y CG se queda estupefacto:
todos los cantantes daban un nivel espectacular, buena imagen y gran
formación vocal. Pero, por desgracia no hay nada que hacer: Alex
Fracchia estaba destinado a ser el nuevo vocalista de Cuatro
Gatos, por derecho propio, por pelotas. Era exactamente lo que el
grupo andaba buscando. Ahora sólo quedaba saber si Alex
querría formar parte de una banda compuesta por unos individuos
como aquellos. La suerte estaba echada.
Parece
ser que Alex no vio demasiado mal el aspecto y la forma de trabajar
de CG, así que decidió ingresar en el grupo y pasar
a formar parte de la familia gatuna. ¿Y ahora qué? Ahora,
a por el disco.
Bonita
tarea le esperaba al nuevo: aprenderse todos los temas de La Caja
de Música en previsión de posibles conciertos
y por otra parte preparar los nuevos temas de lo que iba a ser el nuevo
trabajo de Cuatro Gatos, cuya fecha había decidido posponerse
un par de meses dado lo precipitado de la llegada del nuevo cantante
y su adaptación al grupo. Afortunadamente, CG no había
estado sobando y habían hecho muchos deberes, incluidas un montón
de canciones. Juanmi CG había estado desarrollando junto
a sus compañeros una historia conceptual que previsiblemente
iba a llamarse Phobia, en referencia a un tema donde un
individuo cantaba a la insoportable sensación de que alguien
pudiera contaminarlo si lo tocaba. La idea de un personaje angustiado
por la falta de sentido a su vida llevaba rondando la mente del teclista
desde antes incluso de la edición de La Caja...
Tras muchas conversaciones con sus compañeros, fue dando forma
a la historia a medida que iban desarrollando los arreglos musicales.
El grueso de la composición correría a cargo de Juanmi
CG aunque esta vez todos iban a colaborar en la composición
de partes de la obra. Alex, como si no tuviera ya trabajo suficiente,
se dejaba los cuernos elaborando con Juanmi las complejas voces
que iban a poblar las canciones.
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| Estamos
ensayando... ¿Qué pasa? |
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Ensayos
por aquí, trabajo por allá, para finalmente llegar al momento
cumbre: tras más retrasos, más trabajo y todo a punto se
inicia la producción de Esférica, el título
definitivo de la obra conceptual terminada a tiempo para su grabación.
Las razones del título, tan oscuras como su predecesor, no son
motivo de discusión aquí, pero sí decir que la grabación
transcurre a través de diciembre y febrero de 2004-2005, debido
a más retrasos ocasionados problemas personales y por la enfermedad
que va asolando a los miembros como si de una maldición se tratase.
Gripe, bronquitis, resfriados, fiebres malignas y extraños contagios
hacen presagiar que el disco no va a ser algo fácil, pero Cuatro
Gatos no son cuatro pringados, ni siquiera cinco. Salen adelante con
voluntad, arrojo y dedicación para parir la obra del año.
Finalmente consiguen terminar la producción y poner la guinda con
una portada y un diseño gráfico a la altura de las circunstancias. |
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| Juanmi
dirigiendo a Alex durante la grabación de Esférica. |
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A
la espera de la fabricación y distribución, el grupo se
da un par de vueltas en directo, primero de la mano de sus amigos de
Mägo de Oz en la Sala Macumba de Madrid para
ofrecer un anticipo del disco con la interpretación de uno de
sus temas: Sálvame. El sonido no muy bueno de la
sala hizo que un entusiasta pendiente del tema nuevo lo anunciase por
los foros como Salomé. Los miembros de la banda
avisan a cualquiera que lo hubiera leído que no es que el compañero
estuviera sordo, sino que, efectivamente, cualquiera entendía
algo con aquel sonido, y menos tratándose de un tema inédito.
El grupo agradece de todos modos el interés de la afición.
Pero el protagonista de aquella noche era indudablemente Alex Fracchia,
debutando por primera vez como cantante de CG. Con una imagen
impecablemente rockera devoró el escenario dispuesto a dejar
claro quién era él. Uno a uno desgranó los temás
de la Caja... además del citado Sálvame
con apostura y gallardía. La batalla estaba ganada. Otro dato
de interés acerca del concierto, advertir de la participación
de Mohamed al violín en la versión de Asia,
Es tu momento, y de Germán Cobo, el "Mono
Burgos" en Argumentos de Fe con el añadido
de un comienzo que habían improvisado en el local sobre un tema
del argentino Charly García. Otro dato curioso del concierto
fue la lesión de tobillo sufrida por el teclista Juanmi
CG justo antes de subir al escenario. A pesar del dolor logró
incorporarse a su tarima e interpretar el concierto, aunque no pudo
evitar hacer algunos gestos de dolor durante su actuación. "Total
-dijo- nadie me mira a mí nunca".
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| Alex
y Mono Burgos. Mano a mano. |
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El
segundo concierto fue durante la fiesta del programa de radio La
Cabaña del Tío Rock, en la sala Ritmo y Compás
de Madrid, donde compartió cartel con otras bandas de renombre
como Silver Fist. Cuatro Gatos demostró claramente
no haber perdido ni un ápice del entusiasmo demostrado el año
anterior, e incluso manifestó una mayor madurez instrumental
como grupo, fruto de muchos meses de trabajo y de muchas sesiones de
estudio. Alex se comió el escenario y cantó aún
mejor que en el concierto anterior para constatar que no había
sido una ilusión ni un espejismo. Alex Fracchia se hizo
dueño del recinto y no pudo evitar su interés por mostrar
al público cada vez más receptivo su capacidad vocal,
así como su habilidad como frontman de la banda. El resultado
fue de sobresaliente, dejando la matrícula de honor para futuras
actuaciones que prometen ser memorables. Un momento memorable de la
actuación fue cuando durante las presentaciones Alex olvidó
presentar a Juanmi después de haber presentado a todos
los demás. Mientras los demás se partían de la
risa, pudo verse en los labios de un circunspecto Juanmi un "estás
despedido", pero todo tuvo que olvidarse cuando Juanmi CG
olvidó presentar a Alex a la audiencia. Mucho entusiasmo
que no dejaba tiempo para presentaciones.
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| La
fuerza de CG. |
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Alex, Niño,
Javi, Juanmi y Pedro, los padres de Esférica.
Cuatro Gatos sigue vivito y coleando.
El día
cuatro de abril de 2005 salía a la venta en todo el universo
conocido la segunda obra de Cuatro Gatos, Esférica.
Todo está dispuesto para una nueva etapa de la banda. Ahora queda
someterse al destino y mirar hacia delante en busca de nuevas fronteras.
El cielo es el límite.
¿Y ahora
qué? |
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