Historia de CG: II. La caja de música

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Como dijimos en la última entrega, lo demás era otro "a ver qué pasa", y lo que pasó fue que el grupo comenzó su singular andadura con buen pie aunque quizá no con tan buen paso. Como suele sucederle a las bandas de rock en este terruño, lo de Cuatro Gatos no fue precisamente un camino fácil, por el contrario, el devenir de la banda fue arduo y complejo dentro del proceloso mar de la industria musical hispana. En primer lugar porque el disco no salió el día previsto y hubo cierto revuelo por la inquietud ocasionada ante la falta del CD en las tiendas. Pronto se subsanó el problema y la gente pudo adquirir de forma masiva la tan esperada obra de tan interesante formación. La Caja de música fue el título de tamaña producción musical y los temas que componían el disco no defraudaron al personal, a excepción, claro está, de aquellos a los que no les gustó nada de nada o bien les dejaron indiferentes. En cualquier caso allí estaba el resultado de mucho tiempo de trabajo. Todos los temas reflejaban la labor, el sudor, las lágrimas, las copas y las horas de ensayo derrochadas durante meses.

A continuación lo inevitable: ruedas de prensa, radios, y los primeros conciertos de CG con el disco bajo el brazo. Ahí era cuando había de verse si estábamos ante un grupo de verdad o ante cinco mindundis que iban a arrugarse por un poco de agobio. El grupo supo salir de todo aquel maremagnum de trabajo repartiéndose el curro como buenamente pudieron y supieron. El caso es que todo derivó en el problema de siempre: retrasos a la hora de presentar el disco a causa de los problemas para conseguir una fecha razonable en una sala de Madrid, una de las doscientas o trescientas que hay para conciertos de este tipo (quizá sea alguna menos).

Alexis y El Niño horrorizados durante la producción de “La Caja...”
Mientras tanto, aprovechando que apenas había tiempo para nada, Joaquín Arellano, más conocido por “El Niño” aprovechaba para intervenir como batería en la producción del disco de José Andrea en solitario, Donde el corazón te lleve, un conjunto de versiones de baladas de toda la vida, cortesía del prolífico Txus di Fellatio, padre de la criatura. No contentos con eso, Juanmi Rodríguez y Pedro Vela son invitados a participar en la obra y como éstos se apuntan a un bombardeo, pues nada, a grabar con el resto de invitados y amigos participantes en el disco: Jorge Salán, Sergio Cisneros “Kiskilla”, Sergio Martínez, Tibu, Pacho Brea, Paco Ventura y un montón de amigos más. Joaquín, Pedro y Juanmi se juntan además para la versión del tema de Dokken Alone Again con el nuevo título de El mar de la tranquilidad.
Txus y algunos gatos durante la grabación de Donde el corazón te lleve.
A la espera de la dichosa presentación en Madrid, el grupo se marcha a dar algunos conciertos con Mägo de Oz para presentar el disco fuera de la capital. Vitoria o Santiago de Compostela son algunos de los miles de lugares recorridos por la banda para promover La Caja de Música. Como dato curioso, en el concierto de Santiago, Pedro Vela no pudo acudir por motivos personales y fue sustituido por Luis Romero, gran guitarrista y amigo de la banda. Aunque se echaba de menos la asistencia del guitarrista titular, Luis realizó un espectáculo magnífico que fue muy aplaudido por la concurrencia.

Mientras tanto y aunque parezca mentira, el grupo ya está desarrollando ideas para lo que debería ser su segundo álbum. Inicialmente la idea era preparar un segundo disco para antes del verano, idea que por motivos ya conocidos pero aún por relatar se verá modificada ostensiblemente. Aparece un posible título: Phobia referencia a una canción que posiblemente pasase a formar parte de la nueva remesa de temas de CG.

Concierto en Vitoria, con Luis Romero a la guitarra.
Niño, Iván y Fillo (Mallory) en Santiago.
Más vale tarde que nunca y llega la presentación del disco. El evento se realiza en la Sala Caracol de Madrid el XX de Febrero de 2004 y allí el grupo se juega las castañas ante un público duro dispuesto a comprobar si lo que sonaba en el disco tenía algo que ver con lo que esos pelagatos eran capaces de hacer en directo. El concierto resultó ser además de un espectáculo musical una declaración de principios sobre la personalidad de CG: el comienzo vino a cargo de una figura encapuchada que se sentó en medio del escenario mientras en el ambiente podía oírse una voz profunda que se presentaba a sí misma como el Archivista, el misterioso, atractivo e interesantísimo personaje que escribe e invade esporádicamente la página web oficial de la banda para hacer extraños y ominosos comentarios sobre música, mística, filosofía y otras disciplinas ancestrales. La voz avisa del comienzo de una leyenda: la leyenda de Cuatro Gatos... El concierto se desarrolla con potencia y con los chicos de CG dejándose la piel, incluido Iván que se olvida de sus dolencias de pierna, incluso cuando dos enfermeros se lo llevan del escenario ¡dentro de una camisa de fuerza! Javier Canseco, indomable y salvaje aporrea las seis cuerdas de su bajo mientras devora el escenario como si pudiera estar en varios sitios a la vez. Pedro Vela se concentra haciendo un uso magistral de su instrumento al que no deja descansar ni un momento. Su espectacular versión de Steve Vai fue otro punto álgido de la noche. Joaquín "El Niño" con la batería y Juanmi CG con su ristra de teclados y su habitual smoking con pajarita incluida, subidos en sendas plataformas dominan desde atrás el escenario mientras imprimen a los temas su contundente sonido. Otro momento memorable: Juanmi realiza un espléndido solo de piano para introducir un tema de Beethoven R., El Guardián de tu piel. Se trata de un medley (o popurrí) de temas de las bandas en los que han estado los miembro del grupo, incluyendo Loco de Saratoga, con Leo de invitado, Mirada asesina de Muro, cantado con el propio Silver y Ella de Ñu, cantado por Juanmi Rodríguez emulando al mismísimo José Carlos Molina. El concierto está al rojo vivo y continúan cayendo los temas de La Caja... casi en su totalidad, a los que se sumaron un par de temas instrumentales y el obligado Heat of the Moment de Asia. El escenario fue invadido al final por los amigos citados incluyendo a Luis Romero, guitarrista y amigo de la banda, Silver (Silver Fist), Leo (La Bestia), Alex de Arion y el ex futbolista Javi Cruz que no pudo evitar subir a cantar los temas de una de sus bandas preferidas. Un final de fiesta que el público disfrutó aquella noche. El resultado fue bueno aunque no todo lo que se hubiera deseado. Algunos problemas técnicos lograron que el concierto no luciera como debiera, aunque el entusiasmo derrochado y el buen hacer de los componentes de CG fueron suficientes para avalar el disco grabado en estudio. Oficialmente la criatura ya estaba presentada y ahora sólo faltaba pulir el material con más directos.
Presentación de La Caja...

El grupo se reúne para revisar aquellos defectos constatados en el directo y preparar nuevos arreglos que llenen los vacíos encontrados. También se trata de ir preparando las ideas que se van desarrollando para la realización de su segundo trabajo. A pesar del buen funcionamiento del grupo y sus buenas perspectivas algo empieza a planear en el ambiente. Iván Urbistondo se ve obligado a someterse a una serie de tratamientos con el fin de curar su dolencia en la pierna y aparece el fantasma inequívoco de una operación. Esto y la sequía de conciertos hasta el festival de Viña Rock hace que el contacto decaiga y una sombra comienza a cernirse sobre el grupo.

Sobreponiéndose a todo esto, Iván se somete a la operación una semana antes del festival del Viña Rock, asegurando sin embargo su presencia en el festival. Efectivamente, con la pierna escayolada y todo, Iván se presenta al festival para hacer uno de los conciertos más memorables de su carrera, resultando además su concierto de despedida. Aquella tarde, el público no estaba preparado para ver cómo Iván Urbistondo hacía su aparición en el escenario de La Oreja Metálica con muletas. Algunos pensaron que era una broma, pero cuando vieron cómo se le habilitaba una silla y se acoplaba mostrando la escayola a todo el mundo la cosa quedó clara: aquello eran cojones. Para colmo, el público rompió a reír cuando Iván se quejó de disponer de un micro inalámbrico justo cuando no podía utilizarlo para correr por el escenario. El concierto estaba ganado antes de empezar. El resultado fue un gran concierto, un gran espectáculo y la demostración del excelente momento de forma de CG. Los temas fueron cayendo a medida que el público se agolpaba para ver a una banda poniendo toda la carne en el asador. Aquello era Cuatro Gatos, sin preparativos, sin montajes, sin luces apenas porque era de día. Sólo la música y los músicos, el público y el escenario. Javi Canseco volvía a hacer gala de su inquieta personalidad, llegando a estar simultáneamente en varios puntos del escenario a la vez mientras hurgaba las cuerdas de su mastil como un poseso. Pedro Vela ofreciendo su arte con las seis cuerdas a los presentes, Juanmi con sus teclas y con una chupa de cuero en lugar del consabido esmokin, mientras Joaquín “El Niño” hacía volar los palos y la imaginación con los tambores. Con los primeros compases de La Caja de Música una bailarina irrumpió en el escenario para danzar como si de una marioneta se tratase. Isabel Martínez dio vueltas y vueltas sobre el escenario para dar vida a la danzarina de la caja, terminando así el que iba a ser el último concierto de Cuatro Gatos con la formación original.

Viña 2004. Vuelve a girar... No sólo había piernas escayoladas...

Pocos días después, Iván Urbistondo anunciaba su separación de la banda por motivos musicales. Desde hacía algún tiempo su interés por CG se había visto mermado por desavenencias con el funcionamiento del grupo, y tras algunas conversaciones con el grupo Iván decide irse para poco después volver con su antigua banda Beethoven R. Cabe decir, constatado por los propios miembros de Cuatro Gatos, que la relación personal con Iván nunca estuvo en peligro y que de ningún modo fueron motivos personales entre los miembros los causantes de la ruptura. Como ejemplo un botón: las relaciones entre CG y la banda de Pepe Mari eran buenas cuando Iván entró en el grupo y lo siguen siendo ahora que Iván ha vuelto a Beethoven R. Cada uno que saque sus propias conclusiones...

Ahora lo importante: Cuatro Gatos de repente eran realmente cuatro. ¿Qué harían? ¿Se quedarían así? ¿Se harían instrumentales? ¿Cantarían ellos mismos? No. Desde el principio se planteó la idea de buscar a alguien que cubriese la vacante dejada por el cantante, aunque el listón estaba realmente alto. El primero de los problemas radicó en el inevitable retraso del disco, programado para grabar durante el verano y pospuesto para otoño-invierno, siempre y cuando apareciese alguien que diese la talla y fuera capaz de soportar a los cuatro gatos restantes, empresa nada fácil, por otra parte. Pero eso es ya otra historia, otro capítulo de CG y con la marcha definitiva de Iván se terminaba la fase de “a ver qué pasa” para pasar a una nueva fase, que denominaremos de “¿Y ahora qué?”. Pues eso: ¿Y ahora, qué?
Así se quedó Carlos (Avispa) cuando oyó lo de la separación de CG...

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Esférica, página oficial del grupo Cuatro Gatos.
web: http://cuatrogatos.info webmaster: alberto@epsilones.com
Última actualización: 11-8-2008. Primera subida a la red: 14-9-2003.
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