Sobre el título y el diseño gráfico de
Esférica.
Hola, amigos, fans, no fans, aficionados,
curiosos, interesados, y demás bicherío cibernauta.
Soy Juanmi CG. Como sé que no soy precisamente
muy asiduo de participar en foros, chats y otros medios de la
web dado mi carácter poco sociable (que no antipático)
y perezoso (que no sieso), voy a destinar esta sección
a contaros cómo fue la producción de Esférica.
¿Por qué? Pues la verdad no sé por qué,
y no creo que consigamos vender así más discos,
que al fin y al cabo, por mucho que diga El Niño
en los foros, a nosotros sólo nos interesa el dinero.
Vale, no sólo el dinero: como dice Pedro Vela,
también poder y gloria, y por eso nos dedicamos al Heavy,
que es lo que da pasta de verdad.
Vayamos por partes, que dijo Jack
el Destripador.... ¿Por qué Esférica?
El título
En realidad todo comenzó
con una dialéctica en el foro antiguo sobre algunas cuestiones
relativas a las letras de La Caja..., especialmente lo
referido al término eternidad (¿os
suena?). No voy a repetir aquí la discusión, pero
aquello fomentó una de mis escasas intervenciones foreras.
Allí dije, precisamente, que de resultas de la polémica
acababa de surgir el título del próximo proyecto
de CG. Recordé las palabras de Pascal y de Giordano Bruno,
entre otros, para referirse a conceptos como infinito
y eternidad: una esfera espantosa cuyo
centro está en todas partes y su circunferencia en ninguna,
que diría Pascal en uno de sus últimos borradores.
Ahí estaba: "Esférica". Misteriosamente,
en las noticias aparecía a los pocos días una
extraña referencia a Giordano Bruno y las esferas (ver
noticias) que parecía estar relacionada con el futuro
proyecto de CG. Y digo misteriosamente porque a fecha de hoy
aún no sabemos nadie quién carajo es El Archivista,
pero hay que reconocer que el tipo tiene su aquél. ¿Fue
casualidad o un presagio? El caso es que todo se volcó
en esa dirección y la historia se puso en marcha casi
por sí sola. Los temas fueros desarrollándose
como si tuvieran vida propia y en muy poco tiempo, la idea comenzó
a tomar forma. Al mismo tiempo sentí el impulso obligatorio
de confeccionar el libreto antes de escribir los temas y aquí
paso a comentar el tema del diseño gráfico del
disco.
El diseño gráfico
En respuesta a una petición
de nuestra queridísima y nunca bien ponderada Kika, voy
a relatar ahora la génesis y desarrollo de las imágenes
que pueblan ese universo eterno pero finito que es Esférica.
¿Por qué hablo ahora
del diseño gráfico si normalmente es lo último
que se hace? Me alegro mucho de que me hagáis esa pregunta
y estaré encantado de responderla. La verdad es que con
Esférica y con el beneplácito de mis compañeros
queridos realicé un experimento de arte total
que consistió en lo siguiente:
Se toma una idea. Se soba, se resoba,
se vuelve a sobar y se tira a la papelera. Se saca de nuevo
de la papelera y entonces uno se plantea seriamente: ¿Qué
cojones hago ahora? De pronto, como impulsado por una
fuerza extraña, tomo un papel y comienzo a escribir casi
mecánicamente. De forma prodigiosa comienza a surgir
no una letra, ni un dibujo, y mucho menos una canción,
sino una especie de guión o bosquejo de la historia de
un hombre que busca el sentido de la vida y, obviamente, no
lo encuentra (si lo hubiera encontrado ya no hubiera habido
historia). Hasta aquí bien. La idea parece clara, la
historia tiene suficiente consistencia como para ser un relato
autónomo. ¿Y ahora? ¿Por dónde empiezo?
¿Las letras? ¿Los temas? ¿los diseños?
Una idea surge en mi destartalado cerebro: TODO A LA VEZ. ¿Y
por qué no? De hecho, puesto que por algún sitio
hay que empezar decido tomar la decisión que marcará
el destino del disco: empezar por el diseño gráfico.
Sí, damas y caballeros, mis queridos corderitos y corderitas,
el diseño gráfico, la portada, las páginas...
Tengo una historia y ahora hay que darle vida por muchos sitios
distintos.
Así, comenzamos a desarrollar
los temas, las letras, los engarces musicales al mismo tiempo
que el arte gráfico, de modo que todo fuese una inspiración
simultánea, y debo decir que el resultado fue tan acojonante
como agotador. Había momentos en que no sabía
si las imágenes que confeccionaba me inspiraban melodías
o eran melodías en mi cabeza las que me inspiraban las
imágenes que iba generando. Como por arte de magia, paraba
de retocar y componer fotografías para escribir frases
completas que ahora forman parte de las letras. Siembra
viento y siéntate a esperar, Huye de una
esfera que lo va a alcanzar..., Soy el último
eslabón..., No sabe que el adiós es sólo
el episodio de un final incierto.... Algunas de ellas
ni siquiera tenían sentido para mí, como tampoco
parecían tenerlo imágenes como las de la chica
a lo The Ring que aparece cuatro veces en el disco (¿cuatro?).
Después pude unir todos los puntos y comprobar que todo
estaba relacionado, pero de eso hablaremos más adelante.
Finalmente, como he apuntado antes,
todo se entretejió solo y dio forma a lo que ahora considero
un todo único y que es Esférica.
Aprovecho ahora para agradecer a mis compañeros de CG
la confianza puesta en mis locuras y la dedicación que
han puesto para convertirlo en sus propias locuras, porque en
este disco están los demonios y fantasías de todos
nosotros, como si fuera algo más importante que nosotros
mismos, como si se tratase de una conciencia propia... ¿Una
conciencia propia?
La portada
En ella se unen la mayoría
de los motivos del disco, como podréis reconocer con
echar un vistazo. La chica, el rayo extraño, los molinos,
las esferas, las piedras, el portón, el cielo de nubes
retorcido en espiral, el mar con su vortex y la esfera, claro.
Los textos de la portada aparecen cristalinos, limpios y puros,
algo fríos, como el tono azul de la portada. Tratábamos
aquí de contrastar bruscamente con el disco anterior,
más cálido y barroco. Aquí el cristal domina
a la madera y no hay engranajes, solo cielo, mar y espacios
extraños, poco acogedores y muy estimulantes. El logo,
más pequeño y transparente, contrasta con el anterior,
grande, extrañamente orgánico y con volúmenes
muy marcados. Aquí la esfera con las manos son los protagonistas
de la imagen, como una ofrenda, con su extraño mar-universo
interior... Bueno, perdonadme los desvaríos, pero van
con el lote: genio y figura...
Contraportada
La contraportada es una foto hecha
en Arganda del Rey hará un par de años y que utilicé
por el contraste magnífico de las nubes, así como
la referencia de tamaño que hacían las farolas
de la carretera. Aproveché que estaban además
esas tres esferas flotando en el cielo para hacer la foto...
Es broma. Las esferas las puse yo. ¿Por qué? Creo
que siempre he imaginado en mis fantasías mirar al cielo
y ver como enormes naves esféricas descendían
de los cielos majestuosas y enormes. No podía evitar
pensar en una posible música de esferas flotando en el
espacio, o en Los Planetas de Gustav Holst. Parecen
vigilantes que nos observan. La idea me entusiasmo y a mis colegas
también. ¿Por qué? Es bonita y sugestiva.
Creo ver también un homenaje al grupo de diseñadores
de los setenta conocidos con el nombre de Hipgnosis,
y que hicieron portadas de Pink Floyd, Alan Parsons
Project, Yes, entre otros.
Páginas 2-3
A la izquierda y pisando un poco
la página derecha, los molinos del parque eólico
de Zaragoza, aunque por el tratamiento que hice de la foto y
las felices condiciones climáticas que me inspiraron
a tirar la fotografía, parece más bien una imagen
sacada de alguna región del sur de Estados Unidos. La
casa baja de tejado generoso y las nubes bajas y amenazantes
ayudan a ambientar. ¿Por qué esta foto? En realidad
la idea de los molinos con sus dimensiones colosales y el título
de Siembra viento... vinieron de la mano
y no puedo decir qué fue primero. Fue una de esas ideas
felices que surgieron porque sí. El tratamiento del color
se debe a un deliberado contraste con los azules que dominan
gran parte del libreto. Usé mucho negro en el libreto
para dar profundidad y misterio y así conjuntar mejor
con las fotos de los miembros del grupo. Alex da el toque
perfecto a la página con una pose muy interesante.
Páginas 4-5
A la derecha, Pedro envuelto
por ese misterioso rayo (como en la portada envuelve a la niña).
En realidad es la fotografía de una de las farolas del
pueblo de Beteta (Cuenca) realizada con una exposición
mayor para distorsionar la imagen. Quería generar imágenes
inquietantes como la de la derecha. La doble muestra del bosque
(Paseo Botánico de Beteta), pretende dar un toque misterioso
y representar los fantasmas y miedos que tenemos al buscar nuestro
camino (de hecho, el título original de Fuego
en la piel era Fantasmas). La
metáfora se refuerza con esa linda lugareña que
me encontré en mitad del bosque (no le pregunté
cómo se llamaba porque salí corriendo después
de hacer la foto). Nuestra vida está llena de fantasmas
y aquí representa todos nuestros temores.
Páginas 6-7
Un bonito portón con sorpresa
nos invita a entrar a no se sabe dónde. ¿Quién
se atreve a entrar? ¿Qué hay detrás? No
parece tener muy buena pinta, pero ¿quién sabe?
Ese extraño rayo plasmático que hay detrás
de Javi parece tener más que ver con una neurona
en plena actividad que con una luz. En fin, ¿qué
se puede esperar de temas como el inquietante A.M.A.M,A
y el no menos histriónico Esferas de cristal?
Nuestro personaje está tocando fondo. La foto del portón
pertenece a una casa de Miraflores de la Sierra (Madrid) y salvo
por los colores y un efecto de estrechamiento no ha sido retocada.
El desplazamiento de los pilares es auténtico y me pareció
perfecto para dar una imagen de inestabilidad y desequilibrio,
como el de nuestro personaje. Desde el rincón
va íntimamente unido a Phobia, y supone la continuación
de la historia. El personaje se había refugiado en una
esfera imaginaria aislándose del mundo y en ella, desde
su rincón, medita ante la posibilidad de salir por sí
mismo. Ese incipiente optimismo se refleja en la brillante exposición
de luz tras un Javi que se exhibe desafiante ante el
mundo.
Páginas 8-9
Página central. Referencia
directa con La luz interior. Aquí
puedo decir que primero fue una imagen mental de una esfera
gigante sobre el horizonte del mar, luego la historia de una
extraña aparición y finalmente la, y aunque parezca
mentira, feliz coincidencia de que Pedro Vela nos obsequiase
con una de las melodías más bonitas jamás
compuestas en una canción. Cuando terminé el diseño
gráfico de está página, tenía más
que claro cuál era el motivo musical que quería
para contar mi historia de un pueblo que no se atreve a acercarse
a una esfera hasta que ésta desaparece quizá para
siempre. Esta metáfora de la falta de valor para afrontar
las cosas por uno mismo y buscar algo de aventura en la vida
encontró su sitio en la magnífica canción
de Pedro. El título La luz interior
habla de lo que nos mueve hacia lo desconocido, lo que nos hace
marcar la diferencia. En realidad es un título prestado,
tomado de un magnífico episodio de Star Trek: The
Next Generation (The Inner Light), que trata
de la posiblidad de vivir en un breve instante una vida paralela
entera. El paisaje original, como los de todas las imágenes
con mar, procede de Torrevieja (Alicante), y la manipulación
pretende mostrar una especie de distorsión gravitacional
del agua por efecto de la inmensa esfera que aparece extrañamente
nítida sobre el horizonte. Como efectivamente habréis
adivinado, no estaba así. Yo lo hice usando mis poderes.
Páginas 10-11
¡Me costó lo indecible
amontonar arena y cincelar el logo del grupo en aquella roca,
pero el resultado valió la pena! Las rocas pertenecen
al rompeolas del faro de Torrevieja y es una referencia a La
huella del tiempo, que originalmente se titulaba pisadas
en la arena. La huella... nos pareció
más apropiado como antesala del tema que da título
al disco por sus referencias temporales. El tema de Javi
también venía bien referenciado con la idea del
viento borrando las huellas de la roca... Parece que Joaquín
asiente desde su sillín de la batería... La composición
de las rocas tan geométricamente dispuestas y su gran
tamaño ayudaban a dar la idea del tiempo supuestamente
inmóvil, rígido, en contraste con la arena de
logo medio borrado por el viento. Utilizo en varias imágenes,
además, efectos de rayado y contrastes forzados para
envejecer las fotos y dar nuevas texturas. En la Galería
de fotos, subsección Las
imágenes de esférica
podéis ver las imágenes sueltas sin letras
ni jevis posando.
Páginas 12-13
Volvemos al color original del
disco, plagado de azules, blancos y negros. La imagen evoca
directamente un paisaje nevado propio de El último
invierno, con el logo del grupo dibujado en la nieve
con asombrosa precisión. Fue realmente desagradable aguantar
todo ese rato enterrado en la nieve hasta que me sacaron la
foto, pero la cosa merecía la pena. Bromas aparte, esa
foto la tomé en los Llanos del Hospital, en pleno Pirineo
aragonés donde topé con ese árbol muerto
y caído que me recordó al que aparece en la película
de Tim Burton Sleepy Hollow. Si os fijáis atentamente
podréis ver una extraña jeta de morro largo y
ojos saltones con una gran boca sauriana, como la cabeza de
un cocodrilo. Lo sé, lo sé. Debería ir
a un médico. Pero a mí me encanta. La historia
del tema del señor Vela es como una canción
de cuna. Ya estamos en la cama, nos arropan y nos cuentan una
historia en la que nos prometen que nada va a pasar. En algún
momento de la vida todos queremos ser arropados y pensar que
estamos a salvo. ¿Nevará? En la imagen sí.
La expresión de nobleza y seriedad de ese rostro tras
el teclado acompaña perfectamente con la foto, mostrando
una belleza inusual y una elegancia sin parangón. Ya,
ya. Al médico.
Páginas 14-15
Bueno, bueno, vamos terminando.
Fondo negro, imágenes oscuras, extrañas formas
que parecen espirales aunque no, decididamente, no es una espiral,
sino una formación infinita en zig-zag a la que denomino
Agujero de Gusano (del inglés Warmhole),
como se conoce a ciertos objetos cósmicos de sorprendentes
propiedades. En la imagen, dos esferas están a punto
de penetrar en el agujero de gusano y pasar a través
de él a quién sabe qué otro lugar del universo.
Un bonito fondo para la letra de Txus, Es
tu momento y su charla sobre la Duda volteriana.
A la derecha, como iluminados por una extraña luz azulada,
un grupo de personas indeseables y de mal vivir. Con ustedes,
Cuatro Gatos. Obsérvese una vez más quién
pone la nota decente ante tanto decadente. Esa pajarita, esa
apostura gallarda y viril, frente a tanto cuero, pecho descubierto,
pañuelos, balas y ceñidos. Insisto. Alguien tiene
que mostrar un poco de estilo y personalidad ante tanta macarrería.
Inlay interior
Para el que no lo sepa, el inlay
es la parte exterior e interior de la caja del CD. La contraportada
es la parte de atrás del libreto grapado. En este caso
concreto hablamos del interior. Un mar con una especie de remolino
en espiral (este sí que es una espiral) que es la referencia
marina del agujero de gusano y del vórtex de la portada
tras la esfera. ¿Por qué tantas referencias molineteras,
espirales y agujeros? ¿Una fijación sexual? Nada
de eso. Los vórtices siempre han representado la entrada
hacia algo misterioso, el paso a un nuevo universo, a una nueva
frontera. La esfera representa el interior y exterior de un
universo, mientras que el remolino es la puerta... Esto resulta
muy cósmico, me hago cargo, pero qué le vamos
a hacer. Yo soy así. La galleta (como se llama a la serigrafía
del disco) tenía que haber salido de un tono similar
al del inlay, pero, ¡cosas de imprenta!, salió
con ese azulón que no termina de cuajar la idea original.
Lo que se ve realmente en la galleta es la esfera de cristal
y el remolino marino visto desde arriba. Echadle imaginación,
que no voy a hacerlo yo todo.
Inlay exterior
Bueno, ahora sí que llegamos
al final. El extraño círculo es la foto de un
mosaico romano que acabó en el suelo de los Museos del
Vaticano. Cuál no fue mi sorpresa cuando vi la esfera
con el CG en aquel mosaico y la mano sosteniendo la esfera flotante.
Perdonad mi nefasto sentido del humor, pero me quedé
prendado de aquel mosaico tan precioso y sustituí la
imagen de una mujer romana por la esfera, que venía muy
bien para el caso. Los azules sustituyeron a los colores originales
para dar coherencia con el disco y además dar un aspecto
más misterioso y casi de luz lunar. Creo sinceramente,
que tratándose de una de las imágenes menos manipuladas
es de las más hermosas de todo el disco. Las esferas
que solté flotando por la imagen eran un anticipo de
los botonazos de la nueva página web, aunque en la página
aumentan de número por la necesidad del menú.
En la página sustituyo la esfera por una especie de lentilla
con la serigrafía del logo y el título del disco.
Volviendo al mosaico, las imágenes de las fases de la
luna y los adornos me parecen increíbles y considero
que es el colofón perfecto para lo que representa el
viaje cíclico de una persona que no hace sino buscarse
a sí misma.
La frase escrita en el margen superior
derecho de la imagen pertenece a Pascal, matemático,
físico y filósofo del siglo XVII, y es una referencia
al universo y su carácter eterno. Sin duda, una cita
inquietante y una imagen francamente difícil de imaginar.
Como nuestra esfera, como nuestras esferas, las esferas de la
vida y del destino, las esferas que nos dejan fuera y las que
nos dejan dentro. ¿Sabemos si estamos fuera o dentro?
¿Cuál es el límite? ¿Y tú?
¿Estás dentro o fuera de la esfera? Dulces sueños.
En el próximo episodio,
hablaremos de la fase de composición, arreglos, ensayos
y grabación de tan magna obra. No os lo perdáis.
Nos vemos.
Juanmi CG.